miércoles, 30 de junio de 2010

Promiscuité

Como chacal, salí tambaleándome de la cueva del lobo
derrotado, casi caido
aturdido.
Apestando a un sudor que no es mio
vestido con piel tan áspera como sus manos
mancillado
con la nausea de una resaca asquerosa de caricias
temblando tanto, que el humo del cigarro
es una cortina de niebla
sin honores, sepulto en una tumba sin lápida mi inocencia
repulsivo a los ojos del cielo
contaminado por mi propia causa
muerto de frio, de la inanición de un abrazo
de un amigo
deshidratado y desesperado, violado
despojado con violencia de la sonrisa
olvidado
abierta una herida, profunda como nunca antes...
necesito aire

miércoles, 21 de abril de 2010

Une lettre à un ami

Ami

Vienes disipando nubes, envuelta en niebla
Y vienes dispuesta a todo, siendo tu risa el ritmo de nuestras canciones
Vienes hacia mí sonriendo para mostrarme las estrellas que te regalé algún día
Cuando entristecias y yo te daba luz… sólo para verte alegre.

Ahora me devuelves el aliento que por voluntad propia perdí
Porque siempre tienes para mi un beso, y ese tiempo de cuando comienza el día para darme tus horas de sueños al teléfono

Porque enseñas a mis sueños a volar cuando dices ¡te quiero!
Tras las tazas de café y los vasos de vino, unes de nuevo nuestras miradas… y nuestras manos.

Porque pueden apagarse las velas de toda una noche pero no se consume tu comprensión

Cómplice de mis locas lunas y mis interminables sueños, por tus cariñosas palabras y la claridad de mis ideas después de ti

Porque me crees cuando digo que te quiero

Porque me entiendes cuando canto al socialismo y cuando pinto mi poesía y actúo mi música, regalándome una sonrisa y compartiendo mi locura.

La cosa es que hoy no sé como agradecerte por tus largas horas mas que cantando a la gloria que me hiciste conocer con tu amistad siempre incondicional.

Te amo por enseñarme que al mundo lo cambian los pinceles, no los fusiles.
Que los científicos nunca nos llevarán tan lejos como los escritores.
Y que no hay tiempo, para los que amamos, de tomar un descanso.

Mi compañera revolucionaria, mi musa, confidente y cómplice...
Mi amiga...

Je

Éveil

De sombrias reflexiones absorto
Enfermo, borracho, casi vivo
El sol se ha convertido en la linea de luz
Que acaricia los pies de mi cama
Y subrepticio, como el miedo, durante el dia
Se arrastra hasta el centro de mi cuarto
Y se cansa, y se retira, y se lleva el resplandor
Que enmarca mi cortina pesada y gris

La necesidad suprema se ha hecho insoportable
Ensordecedora, el estruendo es deletéreo
Funesto, nocivo, corrosivo
El cataclismo interno es inminente
Se acerca a mi conciencia dormida
Como tormenta de arena se avecina
Pero Ah! Confundo la luz con la sed
Y aunque me invade no me encuentra
Estoy dormido; ebrio ahogado en lágrimas

Cansado… muy cansado…
Exhausto y sin palabras
Clamo a los dioses y cuando se acercan
No encuentro la fuerza para levantar el brazo
No puedo, no alcanzo la mano que se tiende
No sé renunciar a lo que con amargunra condeno
Me ofrece el Universo Ambrosía y Nepente
Pero Oh! Pecado de envidia, desea plástico y luz

Tanto miedo, tristeza y rabia
Dios interno se sublima en un recinto pobre
Y por algo no conocido me arranco
De lo que durante años ha costado tanto
Por la luz, quienes me hirieron, disfrutan lo que me han quitado
Y mi rencor me azota con fuerza en el suelo
Si me levanto, chorreando agua sucia
Renuncio a la mierda, si, pero a la venganza

Y Melpómene me da la espalda
Hasta que como bardo actor
Me reconcilie con mi juglar interno y Talia
Y las risas de los que se burlan me alegren
Como las lágrimas del público me lavan
Y trascender el dolor.

mademoiselle qui m'aiment

Por fin te diste cuenta, distraída
Y dejaste tu deseo fluir hacia mí
Cortando con caricias mi garganta
E inhalando mi suspiro ¡tú sabes cómo!

Y darte cuenta de mi sed y anhelo sublime
Derramando mi sangre por tus venas
Y la flor de mal de mi belleza que tu ojo exime
Emboscando tus caderas y atraerlas a mi red.

Entra en mi, invade mis adentros como río desbordado
Y mi boca ansiosa llena de fuego
arrástrame contigo hacia el suelo
Dejando caer tu vestido.

Y me besaste.
Y con vehemencia me recorriste
Y tus manos de niña me aferraron
Por el placer de estar juntos, y el deseo de no partir.

Y mi actuación más febril
Sobre el escenario más dulce
Abrir el telón de la sábana
Y beber de ti, actuar en ti, musa.

Teatro
Tragedia y comedia en nuestro lecho
Y tu gemido es mi aplauso
Y a suspiro te agradezco

Desgarrando mi garganta, bebe ahora de mí
Ven y aráñame la espalda
Y cobíjame con tu cabello
Cúrame por fin de tu ausencia

Éxtasis
Exhaustos, exclamando lo buenos amantes
oigo tu respiración agitada junto a mí
y quiero verte

Y lucho por abrir los ojos, y tu aroma me lo impide
y escucho la dulce música de la trova y tus latidos
y tu calor me adormece
y la miel y el vino de tu saliva y de tu vulva permanecen en mis labios

¡Qué va! No necesito verte, una vida llevo esperándote
sin saber que existías, te deseaba
y besarme como tu, nunca lo hizo nadie
puedo quedarme dormido en tu pecho, sé que eres tú.

Vin

Finalmente heme aquí, mujer, como prometido
Soy completamente tuyo de-mente-loco cuerpo y virtud
Mis manos hechas por entero para cobijarte, trabajar por ti y darte placer
Y mi cuello, pilar incansable del templo de tus recuerdos, donde tanto me has buscado...
Y donde tus labios encuentran descanso
Mi voz que madura
Mi voz, quemadura
Mi voz quema dura dentro de mí por salir en forma de tu nombre
Y por encontrar el valor de decir ¡ven!
Ven a mí, al encuentro de mi pecho que se inflama de orgullo y se llena de pasión
en cada respiro de cuando estás cerca.
Ven a su encuentro y cierra tras de ti las puertas que te protejan del mundo
Y te envuelvan para acercarte a mí: mis brazos.

Y cierra con tu beso mis labios, concebidos y creados para gritar que te amo
Y para exaltar el palacio de tu aliento, y encender incienso sobre tu lengua
Que con tu beso consumarás en éste mundo mi tarea, y podré dormir tranquilo
De regreso en las profundidades de la tierra
Tranquilo ahora que conozco el cielo.

Y bebe de mí, que en mi boca no te faltará el vino
Mujer blanca, noche blanca, haz que mi piel bajo tus dedos arda
Y hazla morena
Hazme tuyo de una vez, como poeta, virtuoso y niño tuyo

¡Y no olvides traer tu aroma! ¡Que ahíta de ese manjar mi alma duerma!
Y sobre la tierra sueñes en silencio
Junto a mí bajo la sábana y entre mis brazos, bajo mis manos, sobre mi pecho, ante demonios, sobre las aguas, dentro de mí...

Y mírame bien mujer
Pues heme aquí, finalmente, y como prometido... de-mente-loco cuerpo y virtud
Completamente tuyo
Creado para ti

Balada cortesana

Y el recreo de los poetas pobres de entre el humo y el vino
Cuatro coplas de ocho versos, y un envío de cuatro
Comer y beber de lo que a los maestros vendimos
Empleando el acero sólo para decapitar santos
Pues la pluma he conservado para lanzarme al ruedo
Y arrodillado ante Dionisio emprende mi talento el vuelo
Para escribir una balada, hetaira de los románticos cantos

Y engullir en especie lo que de mis venas salió como tinta
Y dar a mi negro corazón heroína y alcohol en vez de sangre
Y desgarrar de los vestidos de mis putas tristes las cintas
Para explorarles poco a poco y a conciencia las simas
Y morir de saudade o frío antes que morir de hambre
Maquillando mi poesía de carmín y vistiéndola vulgar de rima
Como chacal en su cueva que la vida de los huesos lame
Y un cigarrillo más, y mi imagen al espejo convertida en cocaína

Con un verso a flor de iris y una lágrima entre labios
Del brazo de la redoma y la mano de nueva amante
En sus brazos la pureza del amarme despacio
Compañera de refugio, temerosa de que el Sol acaso
Envidioso de la noche, abrase con fuego mi semblante
Y así ocultos, esperado el fin del verso abyecto
Y del día el apéndice que exija que las sombras se levanten
Para enmascarar las sombras que a pura nostalgia proyecto

Ocho versos me separan del envío de mi miseria al infierno
Donde se leen mis poemas verídicos a los condenados
Mientras mis máscaras líricas y mentiras románticas se leen en el cielo
Y en la tierra el frío, el vino y la pluma trabajan asociados
A la meretriz mente poética y al talento incierto
Del artista carroñero de caricias y amigos desahuciados nobles
Cuya tristeza, nostalgia y plumas se aferran a los dedos muertos
De la Sagrada Orden de los Poetas Pobres

Y la noche prosigue, eterna, inspiración, sublime y fastuosa
Entre saudade, vino, verso, humo, guitarra, bohemia y mujer
Cuyo precio se limita a mi balada cortesana y una rosa
Y me paga con una copa y al salvarme de mi propio amanecer.

Fumeé et poussiere

Y recibir de tus labios la copa del recuerdo
Acercar a mi boca el vino del tiempo
Néctar de mandrágora, perfume de la noche
Humo de la vida, después de ti

Cielo rojo, tierra helada
Recibiéndome y alimentándome de polvo
Vertiendo en mi pecho el aceite vital
Y cubriendo mis ojos con monedas

Y mi sonrisa quieta en un sueño de madera
Mis manos como raíces del cerezo

En mi desnudez, cobijarme
En el último aliento, un suspiro
Y segar la vid del vin de mon sang

Cenizas del fuego de mi pasión
Calcinándome, no consumiéndome lento
Y escribir la póstuma melodía de mis horas

Vida, tu gobierno es decir “mejor que tu”
Mi proclama a tu nación es epitafio
Mi grito de guerra el silencio

Sucumbir de frío, de amor al arte
Perforar mi alma para hacerla ligera
Y orgulloso de lo hecho y lo vivido

Y Satán esperándome con la cabeza fría
Mi puerta abierta y el motor andando
Porque al final, todo lo que hacemos
Sólo es todo lo que hicimos