miércoles, 21 de abril de 2010

Une lettre à un ami

Ami

Vienes disipando nubes, envuelta en niebla
Y vienes dispuesta a todo, siendo tu risa el ritmo de nuestras canciones
Vienes hacia mí sonriendo para mostrarme las estrellas que te regalé algún día
Cuando entristecias y yo te daba luz… sólo para verte alegre.

Ahora me devuelves el aliento que por voluntad propia perdí
Porque siempre tienes para mi un beso, y ese tiempo de cuando comienza el día para darme tus horas de sueños al teléfono

Porque enseñas a mis sueños a volar cuando dices ¡te quiero!
Tras las tazas de café y los vasos de vino, unes de nuevo nuestras miradas… y nuestras manos.

Porque pueden apagarse las velas de toda una noche pero no se consume tu comprensión

Cómplice de mis locas lunas y mis interminables sueños, por tus cariñosas palabras y la claridad de mis ideas después de ti

Porque me crees cuando digo que te quiero

Porque me entiendes cuando canto al socialismo y cuando pinto mi poesía y actúo mi música, regalándome una sonrisa y compartiendo mi locura.

La cosa es que hoy no sé como agradecerte por tus largas horas mas que cantando a la gloria que me hiciste conocer con tu amistad siempre incondicional.

Te amo por enseñarme que al mundo lo cambian los pinceles, no los fusiles.
Que los científicos nunca nos llevarán tan lejos como los escritores.
Y que no hay tiempo, para los que amamos, de tomar un descanso.

Mi compañera revolucionaria, mi musa, confidente y cómplice...
Mi amiga...

Je

1 comentario: